miércoles, 23 de mayo de 2012

Capítulo 4: Los tres, Juntos.



Año 2011 – 24 de Mayo ~  En la universidad todo son sorpresas.

- Noah, Noah, Noah, Nohanoahnoahnoah…¡Noah!- Una voz aguda y de niña se escuchaba por detrás de mí y de Anto. – Dime, Lei…- Al fin le contesté. Era Leire, una de mis mejores amigas, y también mi considerada hermana pequeña postiza. –Buenos días- Su cara al decir esto, era como una mezcla entre gato orgulloso de forma caricaturizada, como esos extraños muñecos ultra-deformes que salían por la tele llamados anime, o un emoticono del Messenger. – A veces no sé si me tomas el pelo, o es que eres así de verdad, y mira que te conozco de toda la vida…- Ahora mi cara también parecía una caricatura, una de esas con mirada inexpresiva y perdida, pues esta chica me dejaba sin palabras.
¿Sabes queeeeé?- Continuó la chica sin hacer el más mínimo caso a mi comentario. – ¿Qué?- Le dije esperándome alguna de sus estupideces de nuevo. – Ya se ha decidido dónde será el viaje de fin de curso~ Canturreaba alegremente con sus ojos clavados en la nada, esperando que yo también me alegrara y le preguntara dónde íbamos a ir.

Faltaban poco para acabar el curso, y para que pusiéramos en práctica lo que habíamos aprendido, querían llevarnos a un lugar hermoso dónde pudiéramos hacer bonitas fotografías. La verdad es que no me emocionaba demasiado eso de viajar con los profesores, pero sí viajar con mi amigos, lo que no sabía era de dónde iba a sacar el dinero. Tenía algo ahorrado de algunos trabajos que había hecho durante el verano anterior para comprarme algún capricho, pero no lo suficiente como para pagar un viaje de fin de curso.

 - ¿Y a dónde es?- Fingí sorprenderme esbozando una amplia sonrisa en mi cara para no decepcionarla. Paré frente a mi taquilla y Leire se puso frente a mí colocándome las manos en los hombros.  – ¡A Italia!- Sonrío como nunca antes la había visto sonreír, y yo le acompañé con una sonrisa similar. Deseaba desde hacía mucho ir a Italia, ir en góndola por las calles de Venecia era uno de mis deseos más anhelados. Me iba a estallar el corazón de felicidad, pero por otro lado quería morirme, debía sacar el dinero de dónde fuera.

Al parecer lo han planeado para después del verano, así no viajamos en temporada alta, y sale más barato, aun que sea fuera de curso.-  Comentó finalizando la chica. – ¡Aww… Debo conseguir dinero este verano, como sea!- Le dije eufórica, se me había contagiado su estado. – ¡Yo te ayudo!- Dio unos saltitos frente a mi sonriendo. Realmente me recordaba a una niña grande, esta chica castaña de ojos de color cambiante, era como una hermana pequeña. - ¿Ayudar a Noah? ¿Otra vez?... Me apunto, como no.- Dijo Anto sarcástico después de haber estado durante toda la conversación callado, con un tono burlón y divertido. – Estúpido.- Le hice una mueca inflando mis mejillas y le di una leve colleja para luego soltar una carcajada y que él me siguiera con otra. Tras esto nos dirigimos a clase los tres juntos.